lunes, 30 de junio de 2014

Sistemas Representativos 2. PNL.



El tema viene de: 

Sistemas Representativos 1


Hoy continuaremos con los Sistemas Representativos, en la entrada anterior se explicó a que se llaman sistemas representativos, hoy seguiremos ampliando el tema.


A diario usamos los sentidos, en todo momento, para percibir y comprender lo que nos rodea, cuánta información obtengamos y por cuál vía, dependerá de varios factores, desde que tipo de tarea estemos llevando a cabo, hasta nuestras propias habilidades y limitaciones.

Un ejemplo claro de lo que hablo es el siguiente, y por mi profesión lo vivencio a diario (soy profesor de música y guitarra), tocar un instrumento como la guitarra, requiere de un gran sentido del tacto, es EL sentido con el cuál ejecutamos, obviamente no digo que los otros no intervengan, especialmente la audición que nos va dando la pauta de si lo que estamos haciendo va sonando bien o no, pero el modo en que nos conectamos y nos ubicamos en el instrumento es el tacto. Al comienzo, cuando el instrumento es un objeto completamente extraño, tratamos de guiarnos por la vista, y, aunque esta parece ser la vía mas rápida para orientarse, luego comprendemos que no es así, que si dependemos de nuestros ojos para tocar, ejecutar piezas relativamente simples sería en extremo complicado.

Posteriormente, el modo en que nos relacionamos con el instrumento cambia, mejoramos la percepción táctil (cinestésica) y logramos hacer lo mismo que antes hacíamos con la vista, pero mucho mejor. El ejemplo mencionado es simplemente eso, un caso puntual que ilustra como esos sistemas no se excluyen ni tienen un carácter rígido.

A la hora de realizar tareas todos tenemos un Sistema Representativo "favorito", a partir de los 12 años la preferencia suele resultar evidente. El Sistema Representativo que utilizamos con mas frecuencia de modo interno (tema tratado en la anterior entrada de Blog) es el que llamaremos preferido o primario.

Cuando uno de estos sistemas no está desarrollado lo suficiente, tareas específicas pueden complicarse, imaginemos que, si no somos capaces de crear imágenes con claridad internamente, construir formas y paisajes por ejemplo, querer dedicarnos a dibujar proyectos arquitectónicos resultará frustrante por no decir "imposible". 

No hay mejores Sistemas Representativos, en este punto queda en evidencia que, todo depende del tipo de trabajo que debamos realizar.

La preferencia que sentimos por alguno de estos sistemas se manifiesta en nuestro lenguaje. Tomemos algunos ejemplos:

"Ya veo lo que dices"
"Esa imagen me dijo mucho"


En el primer ejemplo una persona afirma "ver" lo que otra dice, y en la segunda se afirma "oir" una imagen, esta clase de marcas en el lenguaje que deja dicha preferencia por uno u otro sistema, se llaman Predicados (constituidos por los adjetivos, verbos o adverbios con base sensorial que empleemos), los que no tienen base sensorial se llaman neutros.

En este punto como muchos podrán suponer que la clave de una comunicación eficaz, no es tanto "qué" se dice, sino "cómo" se dice. Adaptar nuestros predicados a los de la persona con la que intentamos comunicarnos favorecerá una comunicación fluida, si nos dirigimos a un grupo y no podemos personalizar el discurso, una buena idea es mezclar predicados, de modo que, las personas mas visuales vean, las personas auditivas escuchen y las personas sinestésicas sientan lo que intentamos comunicar.

En la próxima entrada de Blog sobre el tema trataremos sobre el Sistema Director y ampliaremos el tema de los Sistemas Representativos y como influyen en nuestro modo de pensar.

Libros sugeridos de consulta: Introducción a la PNL (de Joseph O'Connor y John Seymour) y El Aprendiz de Brujo (Alexa Mohl).

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