martes, 1 de julio de 2014

Enigma Policial. El caso del asalto a la Gasolinera



Sherlock se enoja si no resolvemos este enigma !!!


Fuente del relato: 44 Súper Crímenes para resolver (Daniel Samoilovich).

- Bien, Sr. Hayes, cuénteme lo que pasó - dijo el comisario Cross. El anciano Sr. Hayes hablaba de un modo articulado y preciso, concentrado en su historia, pero cada tanto levantaba la vista para mirar al comisario y a su acompañante, el profesor Sisley, que husmeaba un poco por aquí y un poco por allá en la polvorienta gasolinera rural.

El caso era muy menor, un simple robo, pero los ayudantes del comisario estaban ese día libres del servicio, y el profesor Sisley había accedido a acompañar a su amigo.

- Estaba en la galería, como todas las tardes - Dijo Hayes -, cuando un hombre joven con acento extranjero en un sedán negro se detuvo a cargar gasolina. Cuando yo estaba ocupado con su coche, el hombre me encañonó con un revólver , me llevó adentro de la casa, me obligó a darle el dinero de la caja, me encerró en el baño y huyó por la puerta de atrás.

Cuando conseguí escaparme por una ventanita del baño, el sedán negro ya se alejaba por la carretera, hacia New Jersey, volví a entrar a la casa por la puerta de adelante, que había quedado abierta, y los llamé por teléfono. Junto a la puerta de atrás el tipo dejó tirado su revólver.

- Usted lo tocó?
- Oh, no, señor, Dios me guarde. Ya he tenido bastantes sustos por hoy. No toqué nada.
- El hombre lo lastimó mientras lo amenazaba?
- No ... para qué iba a lastimar a un pobre viejo ... me hice este raspón mientras salía por la ventana ... pero no es nada, no moriré por un raspón.
- Recuerda el número de matrícula del sedán?
- Terminaba con 75, Me acuerdo porque es mi edad, sabe?
- Vamos a ver el arma - dijo el comisario -

El revólver, de aspecto bastante baqueteado, estaba a unos veinte centímetros delante de la puerta. Cross marcó con tiza la posición del arma, se puso unos guantes y la levantó del suelo.

- Es de juguete - dijo.
- Vaya, si me hubiera dado cuenta le hubiera dado una buena paliza al mequetrefe. Créame que aún puedo hacerlo - respondió vivamente el Sr. Hayes.

Cross accionó el picaporte de la puerta, tiró y la abrió hacia adentro, Ante su vista se extendía un descuidado jardincito.

- Bien - dijo -, veremos si hay huellas dactilares o de calzado y ya mismo voy a ordenar que busquen un sedán negro con matrícula terminada en 75 en los alrededores.

- No creo que haga falta dijo - que había permanecido en silencio. Parecía algo fastidiado - 
- Tenía usted mucho dinero en la caja Sr. Hayes?
- Bueno, depende de lo que usted considere mucho, tenía unos siete mil dólares. Todos los viernes llevo el dinero al banco, hoy es jueves, no había sido una mala semana.
- Está seguro que no tocó nada luego del asalto?
- Solo entré, los llamé por teléfono y me senté en la galería de enfrente a esperarlos.
- Tiene usted un seguro sobre el dinero de la caja?
- Si, claro, porqué me lo pregunta?
- No es su turno de hacer preguntas señor, sino de responderlas. Nadie le ha robado nada, y usted está simplemente haciendo perder el tiempo a la policía y tratando de engañar a su seguro.

Porqué piensa el profesor Sisley que la denuncia del robo es un fraude?

Pueden hallar la solución a este enigma en:

2 comentarios:

  1. no lo saqué... tuve que mirar la respuesta... ¬¬

    una sugerencia: podrías poner las etiquetas al costado como en El escondite.

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    1. Pensé que estaban las etiquetas ... ahora las pongo !!!

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