jueves, 2 de abril de 2015

Hipnosis. Entrevista a Joel Cobos.


Hoy comparto con todos ustedes una entrevista que le realicé al hipnotista Joel Cobos, Joel es un artista que se dedica hace mucho tiempo al estudio, enseñanza y difusión de la hipnosis, además de ser una persona con gran lucidez para pensar sobre esta área es muy didáctico a la hora de explicar conceptos, y creo que este pequeño reportaje que le realicé enviándole unas preguntas sumará un material interesante al tema, haciendo que este tópico a menudo envuelto en mitos, supersticiones y falsas creencias quede un poco más claro y la gran mayoría entienda un poco mejor en qué consiste el fenómeno hipnótico.

Quiero agradecerle a Joel su enorme amabilidad para contestar las preguntas que le envié, la dedicación y minuciosidad con la que encaró esta tarea, ustedes mismos lo podrán corroborar en cada respuesta que nos brinda.
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Joel, la hipnosis es una disciplina, arte, o tal vez una combinación de ambas cosas que fascina, aún hoy, en estas épocas de gran avance tecnológico y cierto "escepticismo" generalizado, parece que aún fascina la idea, el concepto. Al rededor de la misma hay numerosos mitos y falsas creencias, ¿podrías decirnos cómo definirías, qué es exactamente la hipnosis?

Lo cierto es que es un campo que por diferentes accidentes históricos está costando enormemente definir. Yo no me atrevería a decir "lo que es exactamente". A lo sumo me atrevo a decir lo que yo creo que es y cómo yo la pienso.
Para mí la hipnosis es en sí misma un mito y una falsa creencia… una construcción social basada en conocimientos y teorías precientíficas. ¿Significa esto que no es real?¿Significa que los que nos dedicamos a esto somos unos farsantes? Ni mucho menos. La "hipnosis" como constructo teórico lo considero un mito… pero los fenómenos a los que trata de dar respuesta son absolutamente reales. Que la teoría sea falsa no niega el fenómeno.
El constructo de "hipnosis" nació en una época anterior al nacimiento de la psicología tal como hoy la entendemos. Apenas salían de las "tinieblas" y daba inicio la época de la Ilustración en Francia. Aquellos científicos pioneros en tratar de explicar desde la razón los fenómenos "hipnóticos" propusieron modelos que encajaban con el corpus de conocimiento de su época, que no era muy amplio en este campo. En aquella época, cuando una persona tenía espasmos, daba información que se suponía no debía conocer, revivía recuerdos, creaba o disolvía síntomas, quedaba cataléptico… se solía atribuir a fuerzas sobrenaturales, posesiones. Ese era el punto de partida de esos primeros científicos de la mente que buscaron respuestas desde la razón. Lograron alejarse de lo sobrenatural, pero continuaron en el paradigma de que todos esos fenómenos debían tener una causa común: un estado especial. Las teorías fueron evolucionando a la luz de los avances de la psicología experimental, pero ese paradigma continua para muchos todavía vigente, a pesar de haber sido puesto en duda por teóricos como Sarbin, Spanos, Barber o Chaves.
A día de hoy, la psicología general, en sus diferentes campos de estudio (memoria, percepción, atribución, identidad…) y marcos teóricos (cognitivo, social, conductual...), tiene explicaciones para todos y cada uno de los fenómenos tradicionalmente ligados a la hipnosis, sin necesidad de recurrir a la hipnosis, ni a ningún supuesto estado especial. Por tanto, llegados a este punto, el constructo de "hipnosis" no es, en mi opinión, necesario para explicar los fenómenos llamados "hipnóticos".
Ahora bien, sí que es cierto que la hipnosis, en tanto que constructo ya implantado en el imaginario colectivo, tiene un significado, y se convierte en un contexto en sí misma. Puede que no existan los unicornios, pero todo el mundo sabe a qué te refieres si hablas de uno. La hipnosis, en este sentido, tiene un gran valor como palabra, ya que configura el contexto ideal para que los fenómenos "hipnóticos" ocurran. Eso incluye las demostraciones de espectáculo, pero también su uso clínico y terapéutico. Por ejemplo, una persona que lo ha probado todo para dejar de fumar y no lo ha logrado tendrá la creencia de que es "incapaz" de dejarlo. Pero si cree que el hipnoterapeuta le va a hacer entrar en un estado especial en el que su mente inconsciente (signifique eso lo que signifique) va a producir el cambio automáticamente, entonces esa creencia limitante es esquivada y puede, efectivamente, producirse ese cambio.
Por tanto, contestando a la pregunta, para mi la hipnosis es el contexto culturalmente creado en el que se dan ciertos fenómenos psicológicos particulares que se atribuyen, en ese contexto, a la influencia de la sugestión (ya sea dada por alguien externo o por uno mismo) y se perciben como automáticos.

La hipnosis tiene una forma terapéutica o clínica y otra que podríamos llamar de "espectáculo" o show, en donde el hipnotista no busca efecto terapéutico alguno y está ocupando el rol de artista, ¿podrías decirnos si esto es así, y si lo es cuáles son las diferencias entre estas dos formas de la misma disciplina?
La diferenciación dual de "Terapia / Espectáculo" es evidentemente una simplificación arbitraria. Las técnicas empleadas para producir los fenómenos hipnóticos son de uso común en cualquier forma de comunicación. Desde los padres educando a sus hijos, los maestros inculcando conocimientos y habilidades, los adolescentes seduciendo, los artistas dirigiéndose a su público, los publicistas y comerciales vendiendo, los terapeutas (usen o no la hipnosis formalmente) ayudando a sus pacientes, los políticos prometiendo, o incluso uno mismo dándose ánimos para realizar una tarea o por el contrario repitiéndose que no es capaz de hacerla… En ese sentido, en su definición más amplia, las técnicas y fenómenos hipnóticos pueden verse en cualquier disciplina y utilizarse con cualquier fin.
La dicotomía "terapia / espectáculo" es la más evidente por un motivo muy simple: son los dos únicos contextos en los que se sigue utilizando la palabra "hipnosis" con fines publicitarios. Los publicistas no estudian "hipnosis", estudian marketing. Los maestros no estudian "hipnosis", sino pedagogía. Los políticos no estudian "hipnosis", sino oratoria… Sin embargo los terapeutas que se anuncian como "hipnoterapeutas", están utilizando esa palabra para diferenciarse de sus compañeros que sólo son terapeutas y darse valor añadido, del mismo modo que el artista que anuncia su espectáculo como espectáculo de hipnosis está ofreciendo algo en lo que hay muy poca competencia y que atrae a mucha gente. Ambos tienen intereses económicos en el uso de esa palabra.
El conflicto aparece en el momento en que la imagen de la hipnosis que interesa a unos para promover su negocio, no es la misma que interesa a los otros. Mientras que en los espectáculos, vende más la imagen de la pérdida de voluntad, la obediencia y el poder del hipnotizador, es esa misma imagen la que hace que la gente tema acudir a un hipnoterapeuta. Eso evidentemente, no sólo perjudica el negocio de los terapeutas, sino la salud de quienes podrían recibir una muy buena ayuda y no lo hacen por esos miedos o incredulidad. En ese sentido estoy totalmente de acuerdo con los que critican ese uso de la hipnosis. Por otro lado, el trabajo del artista no es el de divulgar o informar sobre el carácter científico de aquello que hace. Generalmente, cuando uno va a un concierto, no espera que el artista haga un análisis Schenkeriano de su obra. Sólo quiere deleitarse, divertirse, ilusionarse, emocionarse, reflexionar sobre la vida… Por tanto, considero que no es obligación del artista ser fiel a "la verdad", sino que es responsabilidad del público diferenciar entre un espectáculo y una conferencia.
En cuanto a las diferencias entre ambas prácticas, a parte del tipo de ritualización y la imagen que se suele dar a la hipnosis en cada caso, yo suelo resumirlo en que los artistas suelen ser más expertos en la técnica en sí, pudiendo "inducir" a varias personas a la vez en contextos ruidosos y con distracciones, y de manera rápida, mientras que los terapeutas suelen ser más expertos en su uso una vez lograda la relación hipnótica, pudiendo solucionar problemas complejos de forma rápida y permanente. A menudo los segundos son mediocres en la ejecución de la técnica en sí, limitándose a hacer largas relajaciones que poco o nada tienen que ver con la hipnosis realmente pero, al igual que defiendo la no obligación del artista a decir "la verdad", defiendo también que el trabajo del terapeuta es hacer terapia: su habilidad con la hipnosis es lo de menos si sabe cómo ayudar a sus pacientes. De todos modos cabe señalar también que cada vez más terapeutas deciden hacer espectáculos para promocionar el uso serio y terapéutico de la hipnosis, así como cada vez más artistas ofrecen también terapias. Esto me hace pensar que esa dicotomía puede llegar a disiparse si no ocurre nada que lo evite.


Por lo que sé vos te dedicás principalmente a la segunda forma, lo que vos llamás "hipnosis por diversión" y tenés un canal muy importante de youtube donde desarrollás el tema, comentanos por favor ¿Como artista, qué se puede expresar a través de la hipnosis?.
El nombre de Hipnosis por Diversión (HxD) no es como denomino a la "disciplina", sino el nombre que le di a mi primer proyecto web de divulgación de la hipnosis ( www.hipnosispordiversion.com ). La idea del proyecto era crear un foro en el que conocer a gente interesada en el tema y desde allí, organizar reuniones en el mundo real para poder practicar. Ahora el foro como tal no existe porque la tecnología a avanzado y he trasladado todo el sistema a Facebook por comodidad y viralidad. Así mismo, en el foro también se enseñaba y resolvían dudas. De ahí nació mi segundo proyecto web, Tutoriales de Hipnosis ( www.tutorialesdehipnosis.com ), desde donde enseño todo lo que puedo, tratando de hacerlo de una manera amena, clara y sintética.
En cuanto a mi, efectivamente, me considero artista. Soy músico de formación y profesión, hijo de músicos, y de familia de bailarines, acróbatas y pintores. Sin embargo, entiendo que el arte es en sí mismo terapéutico. Ya sea como medio de distracción y descanso, como medio de inspiración, o como ejercicio intelectual, consumir arte, sea del tipo que sea, aporta beneficios para la salud. En ese sentido, a veces describo mi trabajo como "un tipo particular de terapia". De hecho, algunos autores consideran que la terapia no es diferente de la pedagogía, señalando que el trabajo del terapeuta es enseñar a su paciente patrones de conducta y pensamiento más saludables. Y eso puede hacerse perfectamente desde el escenario también. ¿Cuantas veces un libro, una película, o un programa humorístico en televisión, nos ha revelado alguna enseñanza que ha modificado nuestra manera de pensar o actuar?
¿Qué se puede expresar como artista a través de la hipnosis? Lo cierto es que todo arte se basa en los mismos fenómenos y técnicas que se usan en el contexto hipnótico. No tendría sentido si no que ciertas luces proyectadas en una gran tela blanca nos provoque angustia, alegría, miedo, nostalgia, rabia… Todo arte busca afectar a las emociones, y para hacerlo tiene que ocurrir que el público empatice con la obra, que se proyecte ella, que sienta que esa obra se dirige directa y únicamente a esa persona y en ese momento, que se olvide de que está en un sitio con cuarto de baño y almacenes oxidados tras la puerta con el cartel de "privado, sólo personal autorizado" y entre de lleno en una realidad virtual creada por el artista que le afecte como si fuera real… Todo eso es lo que se utiliza, presentado de otro modo, también en la hipnosis.
Sin duda, el mensaje más obvio que un espectáculo de hipnosis puede expresar es el del "poder de la mente", especialmente, el del propio público que sólo con su imaginación logra hacer cosas increíbles. A partir de aquí, cada artista puede enfocarlo de modos muy diferentes: explorar los miedos, potenciar los deseos, señalar los pensamientos limitantes y sus consecuencias… Sin embargo, pienso que la versión artística de la hipnosis es un campo que está en pañales. Está todo por hacer. Durante 200 años, los espectáculos de hipnosis se han centrado en eso: demostrar la hipnosis. 200 años persuadiendo al público de que la hipnosis es real. Yo estoy en otra búsqueda. Hace tiempo que dejé de hablar de hipnosis en mis espectáculos de escenario. No hacer un espectáculo de hipnosis, sino con hipnosis. Utilizar la hipnosis para presentar un espectáculo de otra cosa. Por ejemplo, una obra de teatro en la que los actores sean personas del público, hipnotizadas para actuar según su personaje, pero en cuya historia no aparezca la hipnosis para nada. Que la gente se olvide de que está viendo a personas hipnotizadas porque han entrado de lleno en la obra de teatro, en su historia, sus mensajes, sus personajes…
Ese es el camino que estoy siguiendo. Aún no he llegado… hay cosas que debo aprender por el camino antes de poder hacer lo que tengo en mente, pero estoy en ello. Y aprovecho para animar a cualquier hipnotista de escenario que lea esto a que se sienta libre de "robar" "mi" idea. Primero porque no creo que las ideas tengan propiedad, y segundo porque si hay alguien que sí esté en el punto de poder llevarlo a cabo, estaría encantado de poder disfrutar de ello como público lo antes posible, y así tener un referente en el que apoyarme para tratar de mejorarlo.

En este mundo de avance tecnológico acelerado, ¿cambia la hipnosis, se sigue investigando? ¿o los postulados y técnicas de mantienen fieles a, digamos, una "tradición"?
Sí que se está avanzando, mucho, muy rápido, y en todos los sentidos a la vez. Desde los estudios con neuroimagen, hasta la rápida propagación de nuevas prácticas a través de internet. Por ejemplo, la hipnosis callejera en la que yo me especializo (esto es, salir a la calle a hipnotizar a transeúntes sin un escenario ni un público formal), era una práctica casi inexistente hace sólo 15 años (existía, pero eran raras excepciones). A raíz de las nuevas prácticas vienen nuevas definiciones de lo que es y no es hipnosis (como expliqué antes, es un constructo cultural, con lo que si cambia el formato, puede cambiar la definición). En el afán de posicionarse en Google surgen modelos nuevos, con nombres nuevos, para explicar técnicas no tan nuevas, pero las cuales al cambiar de marco teórico pueden hacerse más claras, u ofrecer nuevas posibilidades. Yo mismo, como personaje, soy producto de la revolución de internet, y como todos los que llegaron antes que yo y los que vendrán detrás, estoy dejando mi experiencia a disposición de otros que harán con ella cosas que a mi no se me podrían ocurrir, ya que partimos desde diferentes puntos.
Sin embargo, también es cierto que a nivel de "consumidor", la inmensa mayoría de libros que pueden encontrarse en librerías, en televisión, en la mayoría de cursos, muchos terapeutas y artistas… continúan, como bien intuyes en tu pregunta, divulgando la tradición, ignorando, y a veces incluso despreciando, los avances científicos. No sabría explicar a qué se debe esto, pero sin duda, parte de la explicación puede encontrarse en que la mayoría de los que se dedican a esto no tienen formación científica. Con esto no me refiero necesariamente a estudiar una carrera universitaria: los títulos no hacen el conocimiento. Me refiero a tener una formación en metodologías científicas, lectura crítica, lógica… La mayoría de los que conozco en este mundillo hacen uno o varios cursos presenciales, leen muchos libros, y practican y practican para acumular experiencia. Esto los convierte, sin ninguna duda, en grandes profesionales, y para eso es para lo que se les paga. Así debe ser. Pero no suelen dedicar a la teoría más tiempo del necesario, y cuando escriben libros, o hacen sus propios cursos, continúan enseñando lo que ellos aprendieron, apoyados en su experiencia. Insisto en que no considero que esto sea malo. Si me tuvieran que operar y tuviera que elegir entre el cirujano que conoce las mejores teorías, y el que lleva más de 10.000 intervenciones con éxito, me quedaría sin pensarlo con el segundo. Ahora bien, a la hora de leer un buen libro, seguramente me decantaría por el primero.
A pesar de esto, ahora vivimos sin duda una época de expansión (¿explosión?) tanto de prácticas como de teorías, y de recopilación de datos. El tiempo será el encargado de ver qué de todo esto es lo que acaba cuajando y configurando el imaginario colectivo sobre la hipnosis en el futuro.

Y por último, y agradeciéndote enormemente tu generosidad, qué le dirías a las personas interesadas en esta disciplina, ¿qué es lo principal para lograr avances en esta área?
Falla, falla, falla, falla, falla y nunca dejes de fallar. Mucha gente me pregunta cómo puede hipnotizar sin posibilidad de fallo. Y hay gente que ofrece cursos en los que enseñan métodos que prometen eso. Yo no. Y no lo hago porque, aunque te enseñase ese método, detrás de esa afirmación se esconde la peor limitación que puedes tener si quieres aprender y alcanzar la excelencia en cualquier campo. El miedo al fracaso. Soy muy categórico en esto: si quieres aprender conmigo tendrás que aprender a fallar, a abrazar el error como fuente de aprendizaje, de creatividad, de improvisación, y de diálogo. Porque dime, ¿qué harás con tu técnica a prueba de fallos si un día, por lo que sea, falla? Fallar es lo mejor que te puede pasar… de hecho, si llevas demasiado tiempo sin fallar, probablemente sea una señal de que has dejado de avanzar, de que te has acomodado en lo que ya sabes hacer.
Como he mencionado, soy músico. Un día, en una clase magistral con el saxofonista Jerry Bergonzi, éste nos habló del que muchos consideran el mejor saxofonista de los últimos 30 años, Michael Brecker. Nos contó que, a pesar de la tremenda técnica que tenía, durante las pruebas de sonido fallaba continuamente. Le preguntaron cómo podía ser que se equivocara tanto en las pruebas y que luego no fallara una en los conciertos, a lo que contestó: "Porque en las pruebas practico lo que no me sale".
Muchas gracias por este espacio para compartir mis pensamientos, inquietudes y sueños.


Links para conocer más a Joel y su labor como artista y divulgador:



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4 comentarios:

  1. Muy interesante la entrevista. Ofrece muchas perspectivas renovadoras para que los que nos dedicamos a la hipnosis reflexionemos y ampliemos nuestras miras. Gracias por esta buena entrevista :)

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    1. Juan, me alegro que te haya gustado la entrevista, estoy muy agradecido a Joel por el nivel de dedicación con el que encaró las preguntas que le envié, la claridad y detalle para explicar. Se nota que además de artista enseña porque sus conceptos además de muy lúcidos están explicados de modo didáctico y comprensible.

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  2. muy buena entrevista... la hipnosis me parece un fenómeno rarísimo y muy interesante... ojalá haya más entrevistas :)

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    1. Joel ha sido muy amable en tomarse el tiempo para responder con este nivel de profesionalidad, de modo tan claro y al mismo tiempo elaborado, espero poder hallar en el futuro gente con tan buena predisposición como él, me alegro mucho que la presente haya sido la primer entrevista exclusiva (porque ya había otras pero eran transcripciones) del Blog ...

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